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¿Cada vez más infidelidad laboral?

¿Cada vez más infidelidad laboral?

CARLES DE MORA.

Antes de entrar a debatir el tema en cuestión, quiero nombrar la definición de FIDELIDAD de la Real Academia: Lealtad, observancia de la fe que alguien debe a otra persona.Por lo tanto, podemos afirmar que la infidelidad laboral se refiere a la falta de capacidad de la lealtad bidireccional por parte del trabajador y/o la empresa.

Actualmente, es casi imposible que un trabajador tenga una vida laboral ligada a una única empresa. Si nos remontamos años atrás, tampoco hace falta muchos, todos somos conocedores de personas cercanas que han trabajado toda su etapa profesional vinculados en una misma empresa y que han dado su “vida” para que funcionara lo mejor posible. En la actualidad, me atrevería a afirmar que nadie o casi nadie sería capaz de trabajar únicamente en una empresa durante todo su periodo laboral. Utilizo la palabra “capaz” porqué muchas empresas no están a favor de la resistencia al cambio y no se valoran los recursos humanos por su potencial siendo así complicado mantener un puesto de trabajo “ad eternum” tanto para el beneficio del trabajador como para el empresario. No hay que olvidar que un contrato SIEMPRE es una relación entre dos o más partes, las cuales deben poner su buena fe para conseguir unos objetivos comunes.

Concretamente, la tendencia social ha llevado a un gran cambio adaptativo a nivel laboral hasta conseguir que los empleados de una empresa busquen oportunidades de mejora  fuera de su misma corporación. Los cambios no tienen que ser siempre negativos, todo lo contrario, un cambio siempre genera oportunidades de mejora.Pero, ¿por qué se ha llegado a la situación actual?

Un estudio realizado por Career Builder afirma que uno de cada cuatro trabajadores desea cambiar de empresa siendo el motivo más común el no tener posibilidad de ascenso seguido de no sentirse valorado.

Se me ocurren muchas maneras de entender un cambio tan importante de hábitos laborales a gran escala, os expongo un par de ellas:

Mirando este tema desde un prisma puramente económico o poniéndonos en la piel del empresario, hay sectores en los que hacer rotaciones de personal es más rentable económicamente a corto plazo que mantener en el mismo puesto de trabajo continuado las mismas personas. Eso conlleva unos esfuerzos adicionales de aprendizaje contínuo, inestabilidad laboral y mala salud o precariedad en un ambiente de trabajo marcado por el miedo y la sensibilidad.  Es importante mantener el trabajador motivado para que no entre en un espiral de indiferencia bajando el nivel de productividad y consiguiendo así que no ofrezca  todo su potencial.

Si por el contrario, miramos este mismo escenario desde una perspectiva profesional pero con un carácter humano y motivamos y cuidamos al personal, podremos conseguir valores que repercutirán directamente en un aumento de la productividad como pueden ser la seguridad laboral, la conciliación de la vida laboral con la personal, la motivación, la formación, planes de carrera…

Pienso que se ha dado mayor valor a la globalización e internacionalización Corporativas que a los derechos de los trabajadores y son dos condiciones que deben ir de la mano para conseguir sumar en estos aspectos. A mi parecer, hay multitud de causas que generan una infidelidad, nunca existe un único punto de inflexión en situaciones de estas características. Nombrando la tercera ley de Newton, toda acción genera una reacción, así pues, el valor de emprender una acción, un empleo o cualquier tarea en la vida siempre es mayor cuanto más conocedor eres de la situación.

Volviendo al tema en cuestión, la infidelidad suele ser siempre bidireccional, de algún modo u otro cuando existe es porqué una de las dos partes no está satisfecha con la situación que está viviendo.

Permitirme hacer un símil de la situación con la infidelidad NO laboral, concretamente España se sitúa a la cabeza de los países más infieles de Europa. Dicen que amar a una pareja dura 900 días de media. Durante los primeros cien se activa una región del cerebro que genera hiperactividad, a los 300 días esa pasión pierde intensidad y a los 900 se apaga.

Evidentemente no es algo matemático ya que influyen infinidad de factores, cada persona percibe de diferente manera su propia realidady nuestro cuerpo es único pero lo que realmente podemos afirmar es que la INFIDELIDAD puede existir porqué las personas somos egoístas, impulsivas y ambiciosasde nacimiento. Tenemos que aprender a canalizar y saber aplicar nuestra energía para conseguir objetivos personales cumpliendo los retos que nos propongamos.

Si miramos un poco más allá, la cultura y las costumbres de un país también influyen en estos aspectos. Son condiciones inequívocas,en mayor o menos nivel, que llevamos implícitas en los genes. Así pues, la infidelidad laboral a nivel Internacional varía por países o regiones y en cada generación irá fluctuando su comportamiento. Es lógico si pensamos que cada país tiene un estado del bienestar diferente y su situación económica financiera, social y política también varía respecto a las demás.

Se lanzaba una pregunta al inicio de este artículo para relacionar esta conducta laboral a la crisis que todos somos conocedores. No quisiera entrar a debatir en detalle un tema tan actual como la crisis porqué este no es el foro,pero más que identificarla como un motivo de la infidelidad laboral yo la situaría en este plano para tratarla como un ejemplo de una propia infidelidad. Así pues, si tratamos una infidelidad como una crisis, pienso que no es tan mala observación, podemos encontrar varios ciclos que la describen así como ondas largas que relacionan el auge y el declive de la relación empleado-empresa y empresa-empleado. En todos los casos, el ciclo de vida contiene un inicio, un desarrollo y un fin, siendo recurrente en muchas ocasiones. En ambas situaciones, las relaciones se deterioran y la calidad de vida se ve afectada directamente.

Después de evaluar conceptualmente el escenario laboral que actualmente existe en España, no quiero terminar sin ofrecer mi visión más real y en primera persona en relación a este tema.

Como profesional en el mundo de las tecnologías y con más de 6 años de experiencia como Consultor en una multinacional del sector, puedo afirmar que la infidelidad laboral está altamente relacionada con los valores corporativos, la motivación profesional así como la conciliación de la vida laboral y familiar.  Pienso que si conseguimos que el día a día que todos tenemos en nuestra oficina se llene con emprender nuevos retos y objetivos, exista un aprendizaje continuado y un plan de carrera con posibilidades reales de promoción, cubriríamos un alto porcentaje de trabajadores “felices”; la felicidad nos asegura en gran parte, lealtad.

El valor económico no deja de ser importante pero en muchas ocasiones, el trabajador que se siente confortable y valorado deja en segundo plano este concepto. Evidentemente que la parte monetaria tiene que cubrir nuestras pretensiones para poder hacer valoraciones de este tipo.

Para terminar, os dejaré una pregunta para reflexionar:

¿Qué fue primero,” el empleado o el empresario”?

IDE-CESEM, Instituto de directivos de empresa - Infidelidad laboralCarles de Mora

Es IT Integration & Process Manager en Capgemini, empresa en la que ha ocupado diversos puestos desde 2008.

Ingeniero de Sistemas de Telecomunicaciones  especializado en Telemática, actualmente cursa el Master en Dirección y Gestión de Tecnologías de la Información en IDE-CESEM

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