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Decálogo para Implementar un Sistema de Gestión del Rendimiento

Decálogo para Implementar un Sistema de Gestión del Rendimiento

MANUEL MARCOS, Director Comercial de Inform PM Ibérica

Mientras la recesión siga golpeando con fuerza, la supervivencia continuará dominando el pensamiento de la dirección empresarial por encima de la idea de crecimiento. El retroceso de los mercados, ha forzado a las empresas a prestar una extraordinaria atención a sus costes y márgenes. Puesto que una empresa tiene un cierto nivel de control sobre factores como los costes operacionales, estas “frutas al alcance de la mano” son los primeros puntos a considerar cuando una empresa se plantea una estrategia para resistir mejor a la crisis. Sin embargo, con demasiada frecuencia, estas cifras básicas y los conocimientos que brindan no están disponibles para los equipos directivos. Es aquí donde los sistemas de gestión del rendimiento (PM, Performance Management, o CPM, Corporate Performance Management, en sus siglas en inglés) pueden ayudar.

Los sistemas PM (Performance Management) tradicionales estaban basados en una visión contable de la organización y por lo tanto, mostraban qué ocurrió en el pasado, pero daban escasas o ninguna indicación sobre lo que debía ocurrir en el futuro. Los sistemas actuales, por el contrario, enfocan la estrategia como una fotografía “de causa y efecto” en movimiento, alertan cuando no se están implementando las acciones oportunas o cuando se sabe que es poco probable que ayuden al negocio a alcanzar sus objetivos. En definitiva, aunque mantienen una visión del mundo basada en la contabilidad (necesaria para las declaraciones financieras) se centran en la gestión de las actividades y recursos oportunos para lograr un resultado determinado.

Para contribuir a la supervivencia en un escenario de crisis, un sistema de gestión del rendimiento PM debe no sólo informarnos sobre lo que ha pasado, sino permitirnos evaluar estos eventos y desarrollar una estrategia detallada para el futuro.

Cuando se utiliza un sistema Performance Management PM, es crucial identificar las metas cuantificables tanto a corto, como a largo plazo. Se pueden utilizar multitud de criterios de éxito (por ejemplo: incremento de la cuota de mercado, mejora de la rentabilidad o el retorno superior sobre el capital invertido etc.) El punto esencial es poder conocer, de la forma más precisa posible, cuáles son los condicionantes que marcarán el triunfo. Para garantizar dicho éxito en la implementación, una empresa debería seguir los siguientes pasos:

DECÁLOGO

1.-Evaluar sus necesidades de información, yendo más allá de los datos contables.
2.-Documentar los resultados para los distintos departamentos implicados.
3.-Analizar los sistemas existentes, enumerando qué se ha hecho bien o mal.
4.-Establecer a quién y cómo utilizará el sistema y sus ubicaciones.
5.-Identificar proveedores potenciales, teniendo en cuenta que muchos pequeños fabricantes han sido adquiridos por otros más grandes.
6.-Tener un contacto directo con sus fabricantes y ofrecerles formación en el caso de que se identifique alguna carencia.
7.-Muchas veces, la implementación del software supone el doble de su coste. Deben estudiarse bien los presupuestos que ofrezcan los distintos fabricantes.
8.-Identificar tres o cuatro proveedores que puedan probar que su oferta satisface sus necesidades.
9.-Solicitar alguna referencia de clientes de un tamaño similar al suyo e, idealmente, que estén utilizando la misma plataforma tecnológica, y visítelos al menos una vez.
10.-Analizar los costes del proyecto y los servicios profesionales. La puesta en marcha requerirá unos tres meses y unos 20 días de soporte técnico.

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