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La pirámide de las necesidades de Maslow aplicada a los profesionales

Siempre he creído que las carreras profesionales tienen mucho que ver con la Teoría de la Jerarquía de las Necesidades Humanas de Maslow, más conocida como la pirámide de las necesidades de Maslow (Theory of Human Motivation 1943). Esta teoría analiza las diferentes necesidades del ser humano para llegar a la conclusión que cuando logramos cubrir nuestras necesidades básicas, aparecen otras necesidades de orden superior y así sucesivamente hasta llegar a la autorrealización del individuo.

La clasificación de esas necesidades, según la teoría de Maslow de abajo hacia arriba, eran las siguientes:

– En la base se encuentran las necesidades fisiológicas del individuo; respirar, alimentarse, dormir, no pasar frío, etc.

PIRÁMIDE

– En el segundo nivel se localizan, una vez cubiertas las anteriores, otras necesidades nuevas como son la seguridad, el trabajo estable, la sanidad, la propiedad, etc.

– En tercer nivel se sitúan otras exigencias como son la necesidad de afiliación y afecto; necesidad de pertenencia a un grupo, etc.

– En el cuarto nivel aparece el reconocimiento de las demás personas.

– Por último, nos encontraríamos con la autorrealización, que es aquella fase en la que el ser humano ha conseguido satisfacer todas sus necesidades.

Si adaptamos esta teoría a las carreras profesionales del individuo, descubriríamos como existe en él una necesidad de superación profesional, carrera en la que superado un escalón, se aspira a llegar al nivel superior y así sucesivamente, hasta llegar al nivel de los éxitos profesionales, que es aquel que produce la mayor autorrealización del individuo.

Un joven recién licenciado; que se encuentra a punto de finalizar sus estudios y que va a incorporarse al mercado laboral, debe analizar su carrera profesional, sus aspiraciones y planificar cómo va a conseguir ese nivel de autorrealización profesional. Este joven se encontraría que el primer reto que debe superar, y quizás el más difícil de su carrera profesional, con un nivel de desempleo de casi el 50%, es acceder al primer escalón. Es decir, conseguir aquel objetivo que al menos le permita superar esas necesidades más básicas de cualquier persona: conseguir un trabajo para vivir. Superado ese reto, el siguiente será ascender al segundo nivel de la pirámide, es decir, encontrar un trabajo estable que le permita asumir nuevos compromisos en la vida: comprar un coche, una casa, independizarse de sus padres, etc.

En esa hipotética pirámide del desarrollo profesional de Maslow sería a partir del tercer nivel donde empezaríamos a sentirnos realizados profesionalmente, donde comenzarían a valorarse profesionalmente otras habilidades del individuo como son la capacidad, la iniciativa, el cumplimiento de objetivos, el trabajo en equipo, la pertenencia a la filosofía de empresa; cuestiones ya muy propias de firmas internacionales. Por último, el cuarto y quinto nivel serían aquellos más propios de la autorrealización profesional de un ejecutivo sénior. Sin duda, el sueño de ese recién licenciado que se va a incorporar al mundo profesional. 

“Quizás el reto de la autorrealización profesional sea más difícil en el contexto actual, pero en la crisis también existen oportunidades”

Para conocer en qué nivel de esa pirámide nos encontramos, nos preguntaríamos si nuestro trabajo nos permite atender las necesidades básicas: la típica pregunta, ¿trabajo para vivir o vivo para trabajar? A esa pregunta se añadirían otras para ver en qué nivel de la pirámide de Maslow me encuentro: ¿Me aporta mi trabajo seguridad?, ¿me siento realizado?, ¿soy valorado en mi trabajo?, ¿se permite desarrollar mi creatividad?….

Sin embargo, actualmente en España, todo este modelo teórico del desarrollo profesional no deja de ser una teoría sin apenas aplicación práctica. Las preguntas de ese recién licenciado al que me refería al principio de este artículo son otras: ¿Encontraré trabajo?, ¿ganaré lo suficiente para independizarme de mis padres?, ¿trabajaré en lo que he estudiado? En definitiva la pregunta es, ¿Existe carrera profesional en una crisis como la actual?

Sin embargo, en un entorno tan hostil como el que nos encontramos hoy en día, y en el que un profesional poco puede hacer para evitarlo, sólo queda trabajar en tres campos indispensables para el desarrollo profesional:

 1. Conocimiento y habilidades.

Debemos incentivar todas nuestras capacidades en desarrollar los conocimientos adquiridos con el objetivo de ser los mejores en nuestro campo. Si este factor resultaba suficiente para conseguir el éxito profesional en otra época, hoy día no basta.

2. Credibilidad e imagen.

El profesional hoy día, tanto si trabaja independiente o si es empleado por cuenta ajena, debe cuidar su imagen profesional al máximo, como si de un producto más se tratara. Su propio plan de marketing y de desarrollo profesional es lo que le va a dar credibilidad hacia la sociedad en la que se mueve.

3. Capacidad para generar y mantener relaciones.

Lo que sin duda va a ayudar a un profesional a llegar a los niveles superiores de esa pirámide de Maslow que es la carrera profesional será, además de los aspectos anteriores, su propia capacidad para generar y mantener relaciones. Esos vínculos son las que le permiten dar a conocer sus propios conocimientos y presentar su habilidad y hacer ver que son imprescindibles para los objetivos propuestos.

 

En un mundo profesional donde existe tanta diferencia entre el nivel inferior y el superior de esa pirámide de las necesidades de Maslow, hablar de planificación de una carrera profesional parece una quimera, pero asumir retos también forma parte de la vida misma, y el afán de superación es algo intrínseco al ser humano. Quizás el reto de la autorrealización profesional sea más difícil  en el contexto de crisis actual, pero en las crisis también existen oportunidades. Además, si el objetivo es más difícil de conseguir, la satisfacción final es mucho más grande.

Somos los únicos responsables de gestionar nuestra propia carrera profesional y lo debemos hacer con un comportamiento proactivo, ya que no tenemos capacidad para cambiar un entorno con tanta incertidumbre y tan competitivo como el actual. Las personas que quieran subir en el escalafón de la pirámide de Maslow, deben asumir ellos mismos la responsabilidad para cambiar su situación y conseguir los resultados que desean.

 

 

Artículo escrito por… JOSÉ ÁNGEL CAÑASJOSE ANGEL CAÑAS

Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Jurídica de Empresa por IDE-CESEM y MBA Internacional. Abogado en ejercicio desde el año 1993, es asesor legal de empresas y administraciones públicas, además de administrador concursal en el Juzgado de lo Mercantil de Cuenca de empresas declaradas en concurso de acreedores.

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