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Nuevas Tecnologías: ¿Cómo afectan a las relaciones laborales y a la gestión de equipos?

Nuevas Tecnologías: ¿Cómo afectan a las relaciones laborales y a la gestión de equipos?

JON LÓPEZ GURRUCHAGA.

Esta reflexión sobre la incidencia de las nuevas tecnologías en nuestros negocios, y por lo tanto en nuestra vida cotidiana, debe verse desde varias perspectivas. Lo primero de lo que soy consciente antes de empezar a escribir estas líneas, es que las voy a escribir desde mi tableta y sentado en mi sofá, un gadget que se ha instalado con gran fuerza en nuestras vidas y que nos permite estar continuamente conectados a las redes sociales y realizar tareas que, hasta ahora, estaban condicionadas a sentarse frente a un ordenador. En los últimos quince años hemos pasado de escribir en un ordenador fijo, a uno portátil, de ahí a escribir en una tablet y terminaremos escribiendo (salvo que los smartwacthes se muestren realmente prácticos), desde teléfonos móviles con grandes pantallas (tendencia que confirmo escuchando las noticias mientras se celebra en Barcelona la feria internacional de telefonía y tecnología).

Por un lado, es innegable que las nuevas tecnologías ha mejorado en muchos aspectos la facilidad con la que realizamos nuestras gestiones diarias, ahora con una firma digital podemos enviar y registrar documentos como si hubiéramos ido físicamente a presentarlos, y como esta ventaja hay muchos ejemplos, pero toda esta tecnología debe ser utilizada con criterio.

En el sector de consultoría legal y gestión en el que me muevo, se ha popularizado el uso de whastapp para ponernos en contacto con clientes, para enviarles y recibir de ellos cierta información, pero no es una herramienta que deba utilizarse para trasladar información sensible como pueden ser las cuentas bancarias o para notificar acciones que puedan conllevar una acción legal posterior. Para eso sigue siendo mejor utilizar los correos electrónicos que además permiten su encriptación o los clásicos burofaxes.

IDE-CESEM, Instituto de directivos de empresa - Nuevas Tecnologías 2Otra herramienta muy popular ahora es la “Nube” donde podemos subir nuestros ficheros más útiles, accediendo a los mismos desde cualquier dispositivo para descargarlos, imprimirlos y enviarlos a un tercero, “la comodidad de acceso a cualquier precio”. Debo confesar que no soy muy partidario de su uso, y menos aún para guardar información de clientes. Dejar tanta información de fácil acceso para “hackers” es peligroso y, como ya decían nuestros mayores, “los ladrones siempre van por delante de las policía”. Esto, traducido a nuestro sector, quiere decir que el precio de la comodidad que pueda suponer dejar ficheros colgados para acceder desde cualquier punto, conlleva que también desde cualquier punto podemos ser vulnerables. No importa los filtros que se quieran poner, con conocimientos y paciencia se puede terminar accediendo a ellos (los filtros de acceso son creados conforme a distintos “ataques” realizados previamente, misma metodología que se aplica en medicina: infectar, atacar y buscar un remedio, hasta que sale una variable mutada que lo hace ineficaz).

Las muestras las tenemos en las noticias. Aún recuerdo que, hace más de medio año, leí en un diario de negocios como varios despachos de abogados de renombre vieron sus ficheros asaltados para conseguir información de sus clientes. La razón de dicho ciberataque, estoy más que seguro, fue venderlos al mejor postor o directamente se trataba de un pedido encargado por la competencia para conocer la línea de actuación y de defensa ante un posible litigio, dónde cualquier práctica tiene cabida cuando existen contratos millonarios de por medio. Yo personalmente prefiero tener los datos en discos duros externos y llevarlos conmigo cuando lo necesito, prescindir de unos cuantos gramos de peso no compensa los riesgos de la vulnerabilidad.

Ahora que cada vez están más en boga el denominado Big Data, la recopilación de cantidades ingentes de información que será utilizada para ofrecer productos seleccionados y dirigidos a un público previamente escogido por categorías. Con toda esta información podremos ofertar servicios personalizados conforme a los criterios y gustos personales, lo que unido a los servicios de geolocalización, permitirá que recibamos alertas de los comercios cercanos conforme vayamos paseando por la calle. Este uso del Big Data lo lleva años practicando Amazon: si alguno de Uds. ha comprado o visitado su página, habrá comprobado como posteriormente recibe un mail con una relación de productos visitados y con sugerencia de productos relacionados y adquiridos por otros usuarios, práctica que ya realizan otras compañías y que he podido comprobar personalmente. Lo que sí me preocupa es que el verdadero negocio se basa en que estemos continuamente monitorizados, con todos esos “cookies” que ahora debemos aceptar cada vez que visitamos una web (como decía un amigo, no deja de ser anecdótico que el propio pluggin utilizado para la advertencia sobre el uso de cookie, sea un cookie en sí). Nuestros datos son vendidos sin control alguno por nuestra parte y, como ser humano, me preocupa el uso que se haga de esa información, que se utilice para fines que, aunque sean legales, moralmente no tengan mi aprobación y que antes de ejecutar nuestro derecho a denegar su uso – que pocos llegamos a ejecutar, seamos sinceros- , ya habrán sido revendidos a compañías para su explotación comercial o enviados a otras entidades u organismos para determinar tendencias.

Las redes sociales sí las considero una herramienta muy útil para captar y comunicarnos con nuestros clientes, tanto los reales como los potenciales. Ya estamos continuamente expuestos a nivel global a través de las redes sociales, nuestros perfiles de Facebook o Linkedin dicen mucho de nosotros, tanto lo que escribimos o publicamos como lo que omitimos, y esa información actualmente se utiliza para los procesos de reclutamiento. Ya no somos lo que escribimos en nuestros CV, que enviamos a destinatarios seleccionados previamente. Ahora todo lo que trasmitimos por nuestros links, nuestras opiniones y nuestras relaciones quedan comunicadas al resto del mundo en un click, y eso hace que emitamos un perfil más completo que permite a los headhunters decidir la idoneidad de dicho perfil al puesto a cubrir. El perfil del empleado que viene al mercado laboral es absolutamente distinto al que hemos conocido, los nuevos empleados son más exigentes con sus condiciones, dónde prevalece la potenciación de su empleabilidad, buscarán proyectos motivadores profesional y emocionalmente, y su fidelidad dependerá de la adecuación de su trabajo con sus creencias personales y su afinidad con el proyecto a realizar. Conocer éstas de antemano facilitará el éxito en la búsqueda y ahora dichas creencias y necesidades personales están al alcance de la mano gracias a las redes.

IDE-CESEM, Instituto de directivos de empresa - Nuevas Tecnologías 3Siguiendo un prisma sobre las relaciones laborales, creo que es inevitable retomar el tema del teletrabajo para muchos puestos que se realizan en la actualidad y para las nuevas profesiones. Ahora se puede trabajar desde cualquier punto con conexión a internet (quién no ha estado trabajando en la sala de espera de una estación de tren o en un aeropuerto) y cada vez se intenta imprimir menos dejando los ficheros escaneados. Creo que es un gran momento para cambiar el actual sistema, dónde la presencia en el puesto es lo más importante, por un sistema orientado a la consecución de unos resultados y logros, unidos a una retribución variable por los mismos. El reto actual tiene dos vertientes: una vertiente a nivel personal donde la racionalización de horarios permita compatibilizar realmente vida profesional y personal, evitando la utilización de tiempos innecesarios en desplazamientos improductivos y con altos niveles de estrés, y por otro lado, una vertiente social donde se eviten los colapsos de tráfico en las grandes urbes haciendo un mundo ecológicamente más sostenible, con menos emisiones y menos gasto de materias primas (que como bien sabemos son limitadas). Ese el reto.

Estamos viviendo un verdadero cambio en nuestras vidas, todo está interconectado y hemos perdido nuestra independencia personal a favor de la Comunidad Global de Conocimiento creada por las nuevas tecnologías. Ya no somos realmente poseedores de nuestras vidas si aceptamos las nuevas reglas de juego (regirnos por series de “0” y “1”) y debemos ser conscientes de ello: cuidado con no perder nuestra independencia intelectual y nuestro espíritu crítico para discernir entre lo correcto y lo amoral. Es un mundo fascinante y lleno de oportunidades si estamos dispuestos a renunciar a nuestras viejas creencias de posesión. ¿Está Ud. listo para la el futuro que ya está aquí?

IDE-CESEM, Instituto de directivos de empresa - Nuevas Tecnologías 1Jon López Gurruchaga es Diplomado en Relaciones Laborales por la UCM, titulado superior en Prevención de Riesgos Laborales por la Universidad San Pablo CEU y Máster en Organización de Recursos Humanos y Dirección de Personas por IDE-CESEM.

Ha desarrollado una carrera profesional de más de una década, dedicada íntegramente a las relaciones laborales, trabajando en distintos despachos profesionales y en departamentos laborales. Ha ocupado puestos como Responsable de Recursos Humanos en empresas de ámbito nacional y pertenecientes a grupos internacionales como Saint-Gobain, gestionando las relaciones laborales y de recursos humanos en organizaciones de más de 300 trabajadores.

Actualmente es CEO y fundador de SAMP Outsourcing RRHH.

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