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¿Por qué estudiar un MBA?

¿Por qué estudiar un MBA?

Hace algunos meses, nuestra alumna Betsy Li escribía este artículo para el número 44 de la revista INOVATIA, explicando sus motivos para retomar su formación y embarcarse en el MBA de IDE-CESEM. Hoy reproducimos este texto para celebrar que Betsy ha obtenido la mejor nota de su promoción en el proyecto final del MBA. ¡Enhorabuena, Betsy!                                                                                                                                                     

Hoy me gustaría reflexionar un poco sobre las razones por las cuales he tomado la decisión de estudiar un MBA en IDE-CESEM y en Madrid, que es mi residencia desde hace 2010, pero no de donde soy. ¿Por qué? Pues existen 3 razones:

  • La verdad es que realmente no tuve opción de NO estudiar más a los 18 años en el último curso del colegio en Londres, donde crecí. Siempre supe que iba a ir a la universidad y estudiar una carrera, y lo quería por mi propia cuenta, por no hablar de los deseos de mis padres. No fue una decisión “grande” por aquel entonces, aparte de elegir mi carrera  (Alemán con Gestión de Empresas en la University College London; me encantaba el alemán) pero tampoco iba a optar por otro camino. Más bien fue una decisión lógica y sensata y, a la vez, un poco “capricho” lo de mezclar dos asignaturas distintas.
  • Pero sí que mi decisión de cursar un MBA en Madrid realmente ha sido de mi propia voluntad. Sucedió 5 años tras terminar mi carrera; no me sentía obligada por nadie y además lo estoy haciendo fuera del Reino Unido en un idioma que no es mi lengua materna ni la segunda que tengo yo dominada. Eso hace que mi inversión sea aún más importante porque a la vez tengo que poder aguantar el ritmo con respecto al idioma y conocer bien cómo funcionan las cosas en España.

 

  • No tengo otra formación en el período de estos 5 años sobre la que pueda hablar y compartir mi experiencia. En algunas ocasiones jugaba con la idea de hacer un Máster pero, al final, en lugar de eso, siempre terminaba por seguir trabajando para  ganar experiencia. Otra vez una decisión “sensata”, o por lo menos quizá ese fue mi razonamiento.

Entonces me gustaría empezar con mi Máster actual.

¿Estudiar o un MBA para buscarse la vida?

La verdad es que hasta cierto punto tenía implantada la idea o, digamos, “el sueño” de hacer un MBA durante unos años. Aunque viviendo en Reino Unido tenía la sensación de no tener esto a mi alcance, por algún motivo. Creo que se posiciona un poco diferente allí, quizá con un prestigio más “pijo”, más para un perfil específico.

De todas formas, bajo mi punto de vista, elegí en el momento correcto, el pasado mayo de 2013, para tomar la decisión de seguir con mi formación, que resultó ser para empezar a finales de 2013. Es decir, creo que si hubiera empezado con tal empeño unos años antes, no lo hubiera podido aprovechar al máximo. Tengo un punto de comparación porque me esforcé tanto en la universidad por mi carrera y le debo mucho a esta etapa mis ideas y mi forma de ver las cosas hoy en día.

Eso no tiene que ver con los profesores, los materiales ni la estructura (todo esto que, por supuesto, aprecio mucho de IDE-CESEM) y tampoco por el hecho de que hubiera tenido unos años menos de experiencia, porque la edad en realidad no supone gran problema con una actitud correcta, un perfil adecuado y trabajo duro. Asimismo, al contrario de lo que he planteado antes, tampoco hay o había mucho razonamiento profundo de mi parte.

Pienso de esta manera porque simplemente no estaba mentalmente preparada aún. Es decir, creo que no estaba en una situación donde quería llevar a cabo cambios grandes en mi vida. Claro, aquí se puede razonar que estudiar o la formación te ayuda precisamente a poner orden a tu mente, tus ideas o proyectos y te hace pensar de manera diferente, con lo cual te puedes atrever o animarte a tomar decisiones para cambiar el rumbo de tu futuro. Esto no lo dudo ni un segundo. Sin embargo, en mi modesta opinión, no es suficiente que otra persona te “dé caña” o te anime a salir adelante, aunque sea algo realmente motivador y algo que, a día de hoy, todavía busco en la gente a mi alrededor, ya que no siempre tenemos nosotros mismos las respuestas.

Lo que opino es que dentro de nosotros hay que quererlo, porque estudiar es una inversión importante, tanto económica como emocional, en el momento pero, más importante, lo que viene después. Una inversión importante, sobre todo después de la etapa de la universidad, porque hay que compaginar en muchos casos con el trabajo u otros compromisos y el factor tiempo suele ser lo que más en falta echamos.

¿Las cosas suceden por una razón?

Entonces, reconozco que mirando hacia atrás es fácil decir cosas así pero ahora veo que, incluso a principios de 2013, no estaba lista todavía para apostar por algo nuevo y creo que lo intuí porque para mí el factor tiempo es importante. Pero, a mediados de 2013, algo dentro de mí cambió, como si fuese una “chispa”. Os cuento. ¿Desempeña el destino también un papel?

En primer lugar, empecé con una decisión de reducir mis horas en el trabajo, algo que nunca se me había ocurrido, si no fuera porque una buena amiga acaba de hacerlo, así que me daba cuenta de que no se trata de una “debilidad” el querer trabajar menos. En realidad, lo que necesitaba era tiempo para NO pensar en el inglés y los “phrasal verbs” todo el rato o corregir errores constantemente. Necesitaba tomar un paso más allá de esa burbuja “inglesa” en la que se suele encontrar un angloparlante, sobre todo si terminas por enseñar inglés. No me malinterpretéis, me gusta mucho la enseñanza; pero el tema es que estoy buscando otros proyectos a los que ajustar mi vida profesional.

Después de esta decisión fue como si todo empezara a tener sentido y tomar su lugar con impulso. Con más tiempo libre, y quizá por el deseo de justificar el no haber estado trabajando, intuí que era el momento perfecto para volver a estudiar e invertir en mi futuro de manera significativa. Así que empecé a investigar las escuelas de negocios y, una vez estuve en IDE-CESEM, sabía que iba a decidir hacer un Máster MBA aquí. Simplemente tenía una sensación buena y este “feeling”, como se suele decir en español, es importante y hasta ahora no he fallado con respeto a lugares de trabajo o centros de estudios. Ya el resto es historia…

 

No tener miedo de estudiar lo que quieres o te dé la gana.

Os admito que tenía un poco de miedo al principio con respeto a mi decisión pero, por otro lado, la ilusión de ir “back to school” lo superó y supe que me convenía centrarme en mi desarrollo y trabajar tanto mis habilidades como mis debilidades, porque tampoco deseaba ser considerada sólo como una profesora de inglés. En fin, pienso que ese “miedo” fue un bloqueo personal que en realidad no vino desde “fuera” o de otra gente, sino porque no creía en mí misma al 100%. A lo mejor fue debido al hecho de volver a estudiar y la rutina de ser alumna después de equis años en una oficina.

Entonces, ¿dónde estoy ahora? Pues ya llevo 5 meses en el MBA con unos compañeros fantásticos, profesores inspiradores y seminarios interesantísimos, aunque duros a la vez. Estamos trabajando en nuestro Plan de Negocio ahora mismo y sobre todo estoy encantada con el negocio sobre el que voy a realizar el trabajo y pretendo sacar adelante.

Me quedo muy satisfecha con todo y de vez en cuando sigo sin poder creer que estoy haciendo realidad un sueño: estudiar un MBA, además en un país e idioma que me apasionan tanto. No importa si vengo de las letras o soy profesora de momento porque, aun así, cuento con mis experiencias, conocimientos, anécdotas y forma de ver las cosas.

Ahora sé con exactitud que había tomado la decisión correcta y en el momento oportuno; no hace unos años o cuando me creía “perdida” y realmente no tenía las fuerzas ni la resolución de cambiar mi rumbo. Pero ahora sí tengo ambas cosas y más. Por último, soy consciente de que he perdido el miedo a llevar a cabo grandes cambios en mi vida aquí en España y mi querida Madrid.

En fin, quién se sabe dónde me podréis ver en un futuro.

IDE-CESEM, Instituto de directivos de empresa - Betsy Li, MBANacida en China y criada en Londres, Betsy fue Recruiter de Marketing en la City londinense. En 2010 se instaló  en Madrid y comenzó a trabajar como profesora de inglés del máster de Vaughan Systems. Recientemente ha terminado el MBA de IDE-CESEM, obteniendo la máxima calificación en su proyecto final, y ha comenzado a trabajar como Account Manager en Jot Internet Media.

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