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¿Por qué las buenas ideas surgen en la ducha?

¿Por qué las buenas ideas surgen en la ducha?

ÁNGELA DÍAZ, Especialista en Psicología de la Organización

A alguno le sorprenderá una afirmación tan contundente como la siguiente: ¡todos somos creativos! José Antonio Marina en su libro “Teoría de la inteligencia creadora” afirma que es precisamente este tipo de inteligencia la que nos diferencia de otras especies. A través de nuestra capacidad de generar nuevas ideas, conseguimos agrandar el espacio que por naturaleza nos corresponde. Es más, Marina defiende que cuando no aprovechamos nuestro talento creador estamos desperdiciando nuestra inteligencia; apelando a nuestra responsabilidad para tener motivación y valor para crear.

Aceptado que todos podemos ser creativos, ¿qué sucede para que mayoritariamente no nos sintamos así? El término creatividad lleva asociado popularmente palabras como “iluminación”, “azar”,… como si el hecho de producir nuevas ideas fuera algo casual o fortuito. Nada más lejos de la realidad. La creatividad requiere también voluntad para transformar el mundo y hábito para aprender a pensar de forma creativa.

“Las personas creativas aceptan el error como parte del proceso creativo”

Para que nuestro potencial creativo se convierta en realidad se requieren algunas buenas prácticas que son sencillas de aplicar si hay interés en ello:

Darte permiso para “romper moldes”: crear nuevas posibilidades lleva implícito cuestionarse el status quo y esto no es sencillo porque hacerlo en más de una situación se interpreta como un acto de rebeldía. El cuestionamiento es el primer paso para cambiar las cosas y cuando no se hace, todo se mantiene igual. Cuestionar te hace ir a contracorriente. Soportar los embates de “lo establecido” requiere convencimiento y darse la oportunidad de hacerlo.


Ducha Ideas

Aceptar el “error”: aquel que nunca se equivoca es aquel que no se mueve. El hecho de actuar lleva implícito la probabilidad de errar, también de acertar. Las personas creativas aceptan el error como parte del proceso creativo. Para tener una buena idea hay que generar muchas previamente. Si pretendemos que lo primero que venga a nuestra mente sea la solución ideal, nos sentiremos muy frustrados porque esto ocurrirá muy pocas veces.

Mezclar: nuestro cerebro de forma natural asocia elementos aparentemente inconexos. Si quieres comprobarlo solo tienes que poner delante de tu vista tres objetos dispares y decir a tu cerebro: no pienses. Automáticamente establecerá una asociación entre los tres objetos. La asociación es uno de los fundamentos de la generación de nuevas ideas y se conoce como “hibridación”. Muchos de los productos que utilizamos se basan en este fenómeno. ¿Qué es un coche caravana sino una casa a la que se le han añadido unas ruedas?

Relacionarte con personas diversas: precisamente para favorecer la hibridación, relaciónate con personas que tengan conocimientos, experiencias o pensamientos diferentes a los tuyos y… ¡escucha! Esto ayuda a conocer lo que ocurre en entornos diferentes y a trasvasar entre ellos nuevas posibilidades. Generalmente tendemos a buscar a personas muy parecidas a nosotros, si bien la diversidad es una fuente de enriquecimiento, ya que nos permite educar a nuestro cerebro a observar las situaciones desde diferentes perspectivas.

Dar un respiro al cerebro: tener el día permanentemente ocupado con dilatadas jornadas laborales, no favorece el pensamiento creativo. El cerebro necesita momentos donde funcione libremente sin un objetivo concreto en la mente. Cuando hacemos esto, sigue trabajando y es entonces cuando emergen las nuevas ideas. Las ideas no surgen por azar, simplemente el cerebro necesita espacio para procesar y reconfigurar toda la información que previamente ha ido acumulando. Por eso las mejores ideas suelen surgir en la ducha. ¡Qué casualidad! De casualidad nada: voluntad y buenas prácticas para desarrollar nuestra inteligencia creadora.

foto autora ideasÁNGELA DÍAZ

Licenciada en Psicología, especializada en Psicología de la Organización. Master en Dirección Empresarial y Marketing. Ha trabajado como consultora, Directora de Proyectos y Responsable de Negocios en Desarrollo Organizacional. Actualmente es Directora de Negocio de Dynamis.

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