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El servicio al cliente desde la perspectiva logística

El servicio al cliente desde la perspectiva logística

ANTONIO IGLESIAS

El servicio al cliente puede ser definido, en un sentido amplio, como la medida de actua­ción del sistema logístico para proporcionar en tiempo y lugar un producto o servicio. El concepto de servicio al cliente es a menudo confundido con el de satisfacción del clien­te, que es un concepto más amplio, ya que incluye todos los elementos del marketing mix: producto, precio, promoción y distri­bución.

El éxito de una organización, la reduc­ción de costes y la satisfacción de las necesidades de sus clientes, depen­de de un sistema logístico bien gestiona­do, integrado y flexible, controlado en tiempo real y en el que fluye información eficientemente.

El nivel del servicio al cliente está directa­mente relacionado con la gestión y efecti­vidad de la gestión logística de todos los integrantes del canal: flujos de informa­ción, de materiales, de productos, etc. A mayor efectividad, mayor valor aña­dido incorporará el servicio prestado al cliente.

El servicio al cliente abarca diversas acti­vidades que tienen lugar antes, durante y después de la venta. Desde una pers­pectiva logística, debe asegurar y pro­porcionar, eficientemente, los siguientes elementos: disponibilidad de existen­cias, gestión de pedidos, precisión en la información, transporte, envíos y entre­gas, etc. Para ello, es necesario la máxi­ma flexibilidad y coordinación de todos los elementos que componen la logísti­ca operativa de todas las empresas que intervienen en el canal.

Los principales procesos logísticos que inciden en cada una de las diferentes organizaciones que trabajan en el canal son los que observamos en la Fig. 1.

Hay que señalar que en algunas ocasio­nes, la calidad del producto o su precio es fácilmente imitable o incluso alcanzable, no lo es tanto esa percepción que tiene el cliente del servicio que ha re­cibido. El trato con el cliente, en los servicios de pre-venta, venta, entrega y de post-venta, se convierten así en ele­mentos diferenciadores y en una de las principales venta­jas competitivas para la compañía.

Proporcionando un excelente servicio al cliente, el sistema logístico contribuye a ser un elemento diferenciador con respecto a la competencia.

Si ampliamos nuestra perspectiva, un adecuado nivel de servicio a los clientes contribuye de una manera muy im­portante a conseguir una de los principales objetivos co­merciales hoy en día en todos los eslabones del canal de distribución como es el desarrollo y mantenimiento de la fidelidad y satisfacción del cliente.

La fidelización del cliente permite a cualquier empresa retenerlo, de tal forma que asegura la rentabilidad de la “inversión inicial” de captación, desarrollo de productos y prestación del servicio. Por este motivo, el servicio al cliente debe ser considerado como una de las actividades estratégicas básicas de cualquiera de las empresas que in­tervienen en el canal.

Para poder mantener este parámetro en un adecuado ni­vel, las compañías que integran el canal de distribución deben trabajar en las siguientes líneas:

  • Controlar el inventario en tiempo real, para ello es nece­sario:
  • Establecer una cultura de inventario permanente en cualquiera de los eslabones del canal de productos especializados para mascotas.
  • Informatizar de manera adecuada todos los pro­cesos operativos que inciden en el inventario (TPV,SGA,etc…)
  • Establecer un sistema de previsiones de demanda, que permita planificar stocks y producción con la suficiente antelación que permita no generar roturas ni excesos de stock.
  • Optimizar el diseño de los puntos de almacenaje en cualquier punto del canal, de cara a mejorar en recorri­dos y por tanto tiempo de servicio al siguiente eslabón.
  • Definir sistemas de preparación de pedidos que nos permitan garantizar la disminución de errores en los pedidos que llegan a los distribuidores o a las tiendas especializadas a través de RF, picking por voz, etc.
  • Seleccionar de manera adecuada los medios y provee­dores de transporte.
  • Establecer sistemas de control en los momentos de en­trega por parte de transportistas, etc.

 

Como el cliente va sufriendo continuos cambios, debemos mantener en cualquiera de los eslabones de este canal, una filosofía de mejora continua que permita ir adecuan­do los procesos operativos para que cubran las expectati­vas de los clientes, para ello deberíamos:

  • Tener identificados los procesos y subprocesos de la gestión logística.
  • Realizar un análisis de los procesos cuyos objetivos fun­damentales sean:
  1. –          Identificar los problemas o debilidades de los procesos en relación con el impacto en el servicio al cliente.
  2. –          Establecer los indicadores de gestión de servicio al cliente que midan la eficacia y eficiencia de los pro­cesos.
  3. –          Proporcionar información relativa a la estructura or­ganizativa que los soporta.
  4. –          Identificar las oportunidades de mejora y realizar un plan de acción.
  • Consensuar, aprobar e implantar las mejoras identifica­das. El principal desafío de la mejora de procesos es el establecimiento y aceptación de nuevas medidas de ac­tuación.
  • Revisar y realizar el seguimiento de los procesos con el fin de establecer la mejora continua de los mismos. La mejora continua supone la demanda continuada de de­dicación y vigilancia.

Este proceso de mejora se deberá guiar en todo momen­to por el criterio del coste logístico, teniendo en cuenta, que:

  • El coste del servicio es el equilibrio entre la disponibili­dad del producto y el coste de proporcionar el servicio al cliente. El coste de satisfacer un pedido es primordial dependiendo de la lealtad al producto del cliente:
  • Si la lealtad al producto es importante, el pedido in­satisfecho tiene un coste bajo porque el consumidor esperará al reabastecimiento del producto.
  • Si la lealtad al producto es débil, el coste es alto para la compañía porque el consumidor buscará un pro­ducto sustitutivo.
  • Optimizando el equilibrio entre el coste del inventario, el coste de fabricación, el coste de almacenaje, manipu­lación y el coste de transporte con el coste de la pérdida de las ventas conseguiremos maximizar el valor al con­sumidor final.

Nunca olviden:

De aquellos clientes que cambian de proveedores, el 40% lo hacen por razones de servicio, solamente un 8% lo ha­cen por razones de precio o producto.

ANTONIO IGLESIAS

Licenciado en Económicas. Curso Superior de Logística Integral. Master en Gestión Comercial y Marketing. Coautor del libro Logística en Distribución Comercial. Adjunto al Director de Logística en SIMAGO. Responsable del Dpto. Logística en CENTRA. Consultor Asociado en ASG. Socio-Consultor de Enfoque 5. Actualmente es Jefe de Proyectos de LOGISPYME.

3 Comments

  1. Excelente publicación

  2. Excelente!!!

  3. me gustaria saber de que año es esta publicacion y de donde la sacaron gracias

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