Conferencia de Richard Vaughan

Entrevista a RICHARD VAUGHAN Presidente y Director Ejecutivo del Grupo Vaughan

Entrevista realizada por Helena López-Casares Pertusa.

Si un pionero es alguien que hace el primero lo que luego otros acabarán haciendo, esa sería la definición más aproximada para referirnos a Richard Vaughan, con quien en unos instantes vamos a tener el placer de recorrer y visitar los paisajes que adornan el territorio de los emprendedores.

Desde el año 2003, en el que se escucharon las primeras palabras en inglés por el espectro radiofónico español procedentes de Vaughan Radio, la enseñanza del inglés está asociada a una marca, la de Grupo Vaughan –y a la persona propietaria de ese apellido–, pero los orígenes de este proyecto empresarial se remontan a 1977.

Desde su fundación, hace más de 34 años, Grupo Vaughan ha sido capaz de leer, interpretar y superar las necesidades y expectativas de sus clientes con el talento suficiente para sorprender al mercado con propuestas como la creación de una radio, de un canal de televisión en inglés o de lugares en España, conocidos como Vaughantown, en los que sólo está permitido hablar en inglés.

Pero antes de seguir profundizando un poco en estas interesantes iniciativas vamos a llamar a la puerta del despacho de Richard Vaughan para adentrarnos en su mundo y conversar con él a través de un viaje con múltiples matices.

Conferencia Richard Vaughan

Innovatia (I): «Toc, toc». ¿Se puede o es demasiado pronto para molestarte?

RICHARD VAVAUGHAN (R.V.): Adelante, pasa. Para mí no es pronto. Mi sentido de la mañana es muy peculiar. Me levanto todos los días a las 5:40, me preparo un café, leo un poco la prensa por Internet y pongo rumbo a la emisora para empezar el programa Cloverdale´s corner a las 7:30 y acabar a las 10:30. Son tres horas intensas de enseñanza, en las que intento transmitir a mis alumnos en el estudio, a los que llamo con afecto «víctimas», y a los radioyentes la pasión por el inglés, algo que sólo puede lograr la persona que tiene la responsabilidad de dirigir una clase.

Cuando esto pasa, el profesor deja de ser profesor y comienza a ser lo único que debe ser: un catalizador del aprendizaje.

El que aprende es el alumno y la labor del profesor es convertir a éste en su cómplice, y la única forma en que el docente puede modificar radicalmente la trayectoria de aprendizaje es haciendo que las clases sean tan interesantes que los alumnos salgan encantados con él.

El tema más aparentemente aburrido se hace interesante en manos de un buen profesor y, a la inversa, lo más fascinante se vuelve tedioso y anodino en manos de un profesor del montón.

Por cierto, ¿te apetece un café?

(I): Vaya, empiezas el día muy temprano con las ideas muy claras. Mientras preparas ese café, como sé que te gustan los refranes, ¿crees que a quien madruga Dios le ayuda?

(R.V.): Mira, creo que no hay proyecto que salga sin esfuerzo y dedicación, por lo que considero que tener constancia y disciplina es básico para lograr lo que te propongas.

Hace más de 20 años decidí estudiar uno de los MBA más exigentes y de más calidad del mundo. En aquel entonces tenía 40 profesores a mi cargo, unas 50 empresas cliente, una mujer y dos hijos pequeños.

Decidí levantarme todas las mañanas a las 5:00 de la madrugada y estudiar hasta las 7:30 de lunes a viernes los casos y los anexos que nos entregaban en clase.

Los sábados y domingos también me levantaba a las 5:00 y estudiaba hasta las 9:00. Mi familia y mis profesores apenas se enteraron de que estaba realizando un programa de estas características puesto que buscaba bajo las piedras para encontrar ese bien escaso que es el tiempo. Me preguntas con un refrán y yo te voy a contestar con otro: «querer es poder».

Si aplicáramos esta máxima a todo lo que emprendemos en la vida estoy seguro de que encontraríamos el modo de dar un empujón fuerte a nuestros proyectos.

(I): Richard, eres un ejemplo de empeño, supongo que en tu empresa eres toda inspiración.

(R.V.): Cuando en un proyecto, sea de la naturaleza que sea, el equipo advierte que el líder tiene el control de su funcionamiento, en el sentido de que no deja nada al azar, la estrategia está clara y los objetivos son compartidos por todos, es decir, que existe un orden y un significado, cada uno de los miembros, desde el convencimiento, se centra en su misión, sin desviar su atención a otros puntos que les puedan dispersar.

La tranquilidad de estar en un entorno armado y sólido, dirigido por un equipo que sabe hacia donde va, mitiga los problemas que puedan surgir y atenúa las dudas e inquietudes.

(I): Ya, pero desde el punto de vista del liderazgo, tu carisma y tu espíritu emprendedor marcan bastante.

(R.V.):  Un emprendedor activo debe moverse para ver el bosque desde arriba a la vez que está dentro. Proyectar su visión desde gran altura le ayuda a detectar las oportunidades antes que los demás, advertir los conflictos con anterioridad y tomar las decisiones empresariales con la mente fría.

De todas maneras, yo confío en las personas y creo que el líder debe sacar barcos del puerto a alta mar, pero tiene que aprender a verlos zarpar tripulados por otro capitán.

A mí me gusta ver cómo los barcos se alejan guiados por los buenos vientos, mientras yo estoy en dique seco cuidando los detalles para que ese barco no encuentre inclemencias incansables en su travesía.

Y si las encuentra y naufraga, algo habremos aprendido.

(I): Es decir, que en tu vocabulario el fracaso y el error no existen.

(R.V.):  Esas son dos palabras que no forman parte de mi diccionario particular.

Los problemas dejan de serlo cuando se colocan en su justa medida y los errores son lecciones de aprendizaje vitales necesarios para el progreso profesional. Sucumbir a ellos es entregarse al pesimismo o al cinismo.

(I): A mí me gusta mucho una afirmacióndel pintor francés Francis Picabia que decía que nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección. ¿Crees que el pensamiento y las ideas son los motores que mueven el mundo?

Bueno, Víctor Hugo también afirmaba que las que conducen y arrastran el mundo no son las máquinas, sino las ideas.

En relación a lo que comentas, quiero referirme a mi último libro, Nuestra hora en el escenario, en el que hablo de la imaginación positiva y constructiva y formulo la tesis de que la imaginación es la que va llevar la voz cantante en este siglo XXI como la madre de todos los logros y el acicate principal de todo el progreso humano.

Desde el punto de vista de actitudes del individuo, la palabra imaginación exige el acompañamiento de adjetivos y cualidades tales como visionario, soñador, idealista, magnánimo, noble, elevado, confiado, candoroso, sincero, clarividente o incluso otros, que para mí son positivos, como ingenuo o inocente.

Uno no va a llegar a ninguna parte si no cree en sí mismo y si no actúa para ser una persona mejor.

(I): Ya me has llevado al terreno de las actitudes, uno de tus temas de conversación preferidos.

Es que creo que la posesión de ciertas actitudes positivas ante la vida no sólo facilitan y aceleran la adquisición de las habilidades y competencias necesarias para el éxito, sino que enfilan y colocan a las personas delante del definitivo camino hacia la felicidad.

(I): Casi nada… vaya responsabilidad nos colocas delante.

(R.V.): Vamos a ver, nuestra vida nos pertenece a nosotros, aunque a veces entreguemos las riendas a otros. Me explico. La inmensa mayoría de las personas vive sin libertad, recluida en sus propias cárceles psicológicas y de espacio material. No cree en la libertad porque no se ha preparado para conocerla ni para verla.

Estas personas están en una mala situación de partida. La libertad exige la responsabilidad de buscar lo mejor para uno mismo y ser capaz de desarrollar el potencial propio.

(I): Háblame de tu propio sentido de la responsabilidad.

(R.V.): Todo lo que hago en la vida parte de un extremado sentido de la responsabilidad hacia los demás. No me gusta decepcionar a las personas. Tengo un rechazo visceral a quedar mal delante de los otros y de mí mismo.

Cuando alguien necesita de mis servicios no lo quiero defraudar. Este sentido del trabajo me ha acompañado toda mi vida, hiciera lo que hiciera.

Cuando lavaba platos a los 17 años, cuando embalaba cajas por la noche, cuando trabajaba en una pizzería, y, por supuesto, en mi vida deportiva cuando jugaba al golf o hacía atletismo quería dar cantidades industriales de calidad.

Y es que, si adoptas la actitud de no decepcionar a los demás en los proyectos que acometas en tu vida, la calidad se convierte en una constante y haces de ella el emblema de tu profesionalidad. Esa es la clave de todo el tinglado Vaughan.

(I): Tiene sentido, sí. De alguna manera, los emprendedores se conducen a sí mismos y eso implica tener una serie de actitudes para ampliar las perspectivas de nuestros horizontes. Vamos a aplicar todo esto a tu experiencia como emprendedor, aunque ya nos has dado bastantes pinceladas.

(R.V.): Me parece bien y me resulta curioso porque yo me considero más bien un profesor de inglés. Tengo una verdadera vocación por la docencia.

(I): Sí, pero has hecho de ello un proyecto de altura en el que has innovado y generado ideas que otros no han visto. Llevar el inglés a todas las casas a través de la radio es un hito sin precedentes en España.

(R.V.): Pues fíjate, todo se reduce a una visión muy particular de la vida.

(I): ¿Ah, sí? ¿Y cuál es ese secreto?

(R.V.): El sí de entrada. En el día a día empresarial nos encontramos con multitud de excusas para poner en marcha las ideas, para traducir el pensamiento en acciones. Yo estoy abonado al «sí».

(I): ¿Y dónde se compra ese abono?

(R.V.):  En la ventanilla de tu mentalidad. Mira, en mi vida profesional no he entendido por qué muchas personas de entrada dicen que no a determinadas propuestas, condenándolas y juzgándolas sin disponer de datos ni de información, es decir, sin saber nada.

Yo me he guiado siempre por el «sí» de entrada a las propuestas que me hacían.

Me gusta escuchar a todo el mundo porque surgen ideas o nuevos negocios interesantes. El «sí» que yo profeso está siempre dentro de los límites razonables y de tener un extremo cuidado con no perder tu foco de negocio.

Desde luego que muchas de esas propuestas quedan en nada o no se ajustan a tus planes, pero las que sí se adaptan, pagan con creces las que has desechado.

En España el no de entrada campa a sus anchas y es uno de los motivos de su parálisis. Vaughan Radio es la historia del «sí», de aceptar la invitación de un profesor de mi organización a que me entrevistara en un programa sobre música que tenía en una emisora pirata.

Fruto de esa experiencia comencé a gestar la idea de montar una emisora en inglés, algo que probablemente no se me hubiera ocurrido si hubiese rechazado esa propuesta. Actualmente Vaughan Radio emite contenidos en inglés las 24 horas del día y tiene ya más de 450.000 oyentes habituales.

(I): Pues tienes razón, porque llevar el «no» como antesala de cualquier opción, propuesta o alternativa es una de las barreras que le ponen freno a la creatividad.

(R.V.): La creatividad, además, es uno de los rasgos que distingue a Grupo Vaughan en el mercado. Esa creatividad se respira en todos nuestros productos y servicios formativos disponibles en multitud de formatos y diseños, desde materiales educativos que lanzamos con forma de libro para todo tipo de públicos, coleccionables con medios de comunicación, como el que hemos lanzado en septiembre de 2011 con El Mundo, CDs, DVDs, experiencias de inmersión lingüística sin parangón en el mundo, como Vaughantown o los programas residenciales, la radio o la televisión.

Esta creatividad la aderezamos con calidad, esfuerzo, innovación, apertura de miras y con la ilusión de querer seguir sorprendiendo al mercado. El resultado es un suculento plato digno de los mejores restaurantes y de los comensales más exigentes.

(I): Hablando de ilusión, la apertura de Vaughan Barcelona y la inauguración del Centro Académico de Excelencia del Inglés en Madrid han supuesto dos hitos importantes en 2011.

(R.V.): El aprendizaje correcto del inglés abre a las empresas y a los profesionales las oportunidades de negocio con potenciales clientes y desde Vaughan queremos contribuir a la generación de riqueza y empleo en España.

Como ciudad cultural, turística y de negocios era natural para nosotros abrir Vaughan Barcelona, un enclave donde estamos trabajando con mucha ilusión y cariño.

El Centro Académico de Excelencia del Inglés que mencionas está dotado con 88 aulas, repartidas entre los 4.000 metros cuadrados de instalaciones que tenemos, en las que más de 100 profesores imparten clases a grupos de alumnos de edades, niveles y necesidades diferentes.

Nuestras opciones abarcan desde clases por grupos, en las que priman la conversación, las traducciones inversas, la construcción de clases; cursos one to one individuales para adquirir soltura con el idioma; el Máster en Inglés Profesional, un producto diseñado para solucionar definitivamente los problemas del idioma y conseguir personas muy preparadas en inglés hablado, escrito, auditivo y de lectura; o el Programa Avanzado en Humanidades y Ciencias Sociales, una forma de aprender inglés desde el enfoque de la cultura, la empresa o la geopolítica.

(I): Richard, me encanta pasear contigo. Hemos hecho varias paradas en este viaje, pero me temo que hemos llegado a nuestro destino. ¿Crees que alguna vez se llega al final?

(R.V.): Considero que, en líneas generales, la condición del ser humano es seguir evolucionando. Si pensamos en un final predeterminado, en realidad estamos estableciendo límites de antemano y frenando el desarrollo.

El viaje de Grupo Vaughan no acaba en un punto porque nuestra vocación es crecer y consolidarnos.

Nuestros planes pasan por llevar nuestras iniciativas a países de Latinoamérica y aprovechar todos los avances de las nuevas tecnologías para ofrecer la mejor oferta a nuestros clientes. La pasión por lo que hago me hace ser perseverante y sacar toda la energía posible para ilusionarme como cuando era niño, cuando jugaba con los camiones en mi habitación y soñaba con viajar más allá del horizonte por una carretera sin final.

RICHARD VAUGHAN

Richard Vaughan es uno de los emprendedores más innovadores de nuestro país, fundador y presidente de Grupo Vaughan, la primera compañía de enseñanza del inglés en España. Licenciado en Literatura y Lengua Españolas por la Universidad de Texas y con tan sólo 22 años Richard Vaughan ya había leído más de 200 libros en español, incluido El Quijote. Este dato demuestra su carácter perseverante y su constancia en la consecución de un objetivo. Una de sus máximas es que si quieres algo debes luchar por ello y tener en primera línea de tu mente que lo único que te va a ayudar a alcanzar tu meta es el trabajo, la disciplina, el foco y el empeño, aderezado con la capa del optimismo, la ilusión y el espíritu positivo.

Fruto de esta filosofía de vida, Grupo Vaughan es hoy día la primera empresa española en la enseñanza del inglés, caracterizada por su metodología eficaz que consigue que los estudiantes rompan las barreras psicológicas que les separan de una comunicación fluida y tranquila en inglés.

La gran visión innovadora de Richard Vaughan hizo posible la creación de la emisora Vaughan Radio, la única que emite en inglés las 24 horas, que tiene ya más de 450.000 oyentes habituales, además de un canal de televisión seguido por millones de espectadores.

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